sábado, 11 de junio de 2011

Críticas

jueves 9 de junio de 2011

El último librepensador de los Premios Nobel de Literatura


Cuando, en 1963, publicó Vargas Llosa " La ciudad y los perros" se pensó que podría ser uno de los puntales de una nueva manera de narrar, denominada posteriormente como el "boom iberoamericano". Nada que objetar desde el punto de vista técnico : una nueva forma de narrar, un deseo implacable y subjetivo de anteponer los adjetivos a los números, una frase entrecortada que, con la indignación que ofrecían los hechos narrativos ( inventados por el autor- lógicamente) presuponían una verdad que parecía indiscutible.El argumento es bien lógico para la época de su publicación: gira todo él en torno al rechazo de los sistemas impositivos, dictatoriales y hoy, llamados intencionadamente autoritarios por publicaciones de dudosa valía, aunque no institucional.

La entradilla del artículo no tiene más justificación que enlazarla con otra de las novelas del autor al que con un circumloquio poco original me refiero en el título que encabeza el escrito: " La fiesta del Chivo". Esta es del 2000;digo su publicación, porque su trama es similar- no en el desarrollo de los hechos, pero sí en el tema central que la encuadra- a la anterior. Leónidas Trujillo "invade con su fuerza el espíritu de la República Dominicana". Ejecuta, exilia, viola, maltrata al polen de las flores más primaverales e incluye en su nómina a todo aquel bien- en sentido económico- que soporte sus ya bien cargados bolsillos de franela.

Tiene esta novela pocos logros técnicos desde el punto de vista narrativo. Se sirve de las novelas de Simenon ( recordemos que este autor vive en Paris desde hace tiempo), de Chandler, de la novela política de los años de posguera española, de la trama cinematográfica creada por el Imperio ( bien realizada, por cierto)... para acabar denunciando los horrores de la etapa trujillana de la república mencionada.

Entre ellas,en 1969, aparece " Conversación en la Catedral". Esta es la novela que me ha hecho escribir la crítica que presento. Esta es la novela que me ha hecho reflexionar sobre la capacidad ética de este escritor que se cubre de liberal y antiafascista con los argumentos que presenta en los títulos anteriores.

Vargas Llosa es un encubridor, un falso dialecto de un idioma que es la libertad, de la cual se sirve aparentemente para mostrar su lado más solidario. Son capítulos en los que un lector no avezado puede interpretar que rechaza los regímenes caudillistas, las dictaduras militares, las imposiciones de los plutócratas. Pero, nada más lejos de la realidad. En verdad, les está haciendo el juego que a los poderosos interesa: te muestro la crueldad, la relato como muy rechazable, escupo a la cara de los prepotentes, defiendo a los pobres faltos de libertad dándole pistolas para defenderse, creo personajes chulescos y bárbaros y derroco a las dictaduras que me sirven de base ( Trujillo,Odría...) .


Por supuesto, que nadie espere que haya una manifestación a favor de estos sistemas de gobierno de manera directa. No. Mario Vargas Llosa puede ser fariseo, pero no ingenuo; los ingenuos son quienes dan los grandes premios. A Vargas Llosa hay que leerlo- como a casi todos os escritores sudamericanos- entre líneas. Ahí es dosde esconde el verdadero sentido sus narraciones, ahí es donde deja escapar su auténtico sentido las palabras; donde el lector medio ve una trama policiaca ( La Fiesta del Chivo); una novela cuartelaria ( La ciudad y los perros) y una novela innovadora ( Conversaciones en la Catedral).


Ha sabido, este "facha" cubrir sus intenciones con la técnica, la virtud acaparadora de las palabras y la creación de personajes odiosos para todos. Un auténtico sabio, un muy cierto Premio Nobel.


PD. La palabra "facha" aunque digan lo contrario, aún sigue vigente. No es ningún arcaísmo.



lunes 9 de mayo de 2011

" Utopía de un hombre que está cansado" de Borges

La frase que aparece en esta entrada es el título de un cuento de Jorge Luis Borges, extraído de un una colección llamada EL LIBRO DE ARENA. La elección del mismo se debe básicamente a la proximidad de los comicios que se avecinan en pocos días.
Aunque nuestro blog de escritores pretende ser en casi todo original, no me ha parecido mala idea escribir un breve comentario del mismo e incluir una cita que viene como "anillo al dedo" a estas fechas.

Es, el mencionado cuento, muy breve; de una brevedad casi insultante, diría; incluso,
deliberadamente insultante por parte de su autor, con la idea de mostrarnos con vanidad y orgullo su excelente capacidad de relatar. No voy a descubrir nada nuevo respecto a este último aspecto en la obra de Borges.
Es un cuento en el que se presenta de forma suavemente lírica la presencia de un mundo en el que ya no se cree nada , nihilista; un mundo muy próspero en el que existe la mayor igualdad entre todos los seres que lo habitan. Una supuesta dulzura, confirmaría yo.

No obstante, no me ha hecho entrar en estas páginas de crítica la presentación de ese mundo, sino un aspecto que destaca dentro de ese idílico entorno y que - como mencioné más arriba - me parece oportuno para estas fechas.

En un momento del diálogo entre los dos personajes principales, Eudoro Acevedo (visitante de la casa) y un hombre sin nombre que se expresa en latín ( dueño de la misma) se habla en ese mundo de los gobiernos y se dice:

“ [...]-¿ Qué sucedió con los gobiernos?
- Según la tradición fueron cayendo gradualmente en desuso. Llamaban a elecciones, declaraban guerras, imponían tarifas, confiscaban fortunas, ordenaban arrestos y pretendían imponer la censura y nadie en el planeta los acataba. La prensa dejó de publicar sus colaboraciones y sus efigies. Los políticos tuvieron que buscar oficios honestos; algunos fueron buenos cómicos o buenos curanderos. [...]”

A veces sobran los largos parlamentos. Ya lo dijo Gracián: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.



martes 26 de octubre de 2010

La conjura de los necios ( Jhon Kennedy Toole)

Es verdad que Ignatius J. Reilly es un imbécil. Es un ser de otro mundo que vaga por las calles de una ciudad sureña de la cual nada sabemos ( no os interesa ), excepto
al autor.
Es odioso ante la luz; es realmente contrario ante el placer; ignorante ante la duda;
indeseable ante su madre; "un listo en el trabajo".

Esta novela gira en torno a este sujeto tan admirable, a veces.
Mirna Minkoff es una señorita universitaria irreal.La señorita Trixie, una eficiente señora mayor en el trabajo de los jubilados: El señor González,un gran jefe.Los dueños de Levy Pants,julianes muñoz que aparecen ante los vitrales un poco sucios; ante la realidad de la ruina que es solo aparente..

Policias que se disfrazan como en Carnaval; vecinas que se quejan del ruido de una aguja;dueños de fábricas de salchichas cutres que creen creerse
los jefes de la bolsa en Wall Street. Calles solitarias de siempre; calles que no tienen nombre, a no ser un gran almacén al que vigilan policías inútiles.

La filosofía de Beocio es una respuesta ante tanto desatino; mas Beocio es antiguo, es añejo, es lo contrario a la belleza de las piernas de las jóvenes. Beocio, en definitiva, es un filósofo que sirve de apoyo a los pocos personajes con vida de esta novela.

Nunca se ha de contar el final de un hecho narrado, aunque sea previsible.No seré yo el que cometa tamaño error.

Sólo los negros, los puticlubs hablarán en su tiempo. Es el tiempo de la lectura.

jueves, 2 de junio de 2011

El payaso

Ahora, en este justo momento,
sin cambiar los tiempos ni la idea,
me auguran un futuro
donde no hay nada escrito ni visto.

He admitido la sombra del payaso
que paso a paso ve a mi corazón
en el centro de la pista inquieto.

He tenido que reir con la cara sucia
para los espectadores;
inimaginables rictus bocales de rosa
escondían las ganas de irse de la pista.

El elefante con su trompa,
el viejo hipopótamo,
pusieron de manifiesto mi incuria.

Ese tipo de rojo de la entrada
ha visto mi segunda capa derretirse
y me ha entregado una entrada que sobraba
para hacer feliz a tu corazón.

jueves, 28 de abril de 2011

Este pesimismo que me es grato

Entre la imagen ingenua de unos cuantos amigos
que ignoraron a tiempo el color de las cosas,
hemos dicho muy pronto que el fragor era inútil;
que los dulces deseos eran frágiles
huesos de sabor imposible;
que la fresca fragancia
de los setos en flor, simples velos cubiertos
de recodos imberbes.

Ahora son los más jóvenes, con su cierta ignorancia,
los que son defendibles o quizá no muy bravos.

El espejo muy oscuro no da para designios,
ni aún de súplicas vanas que ya esperan su turno
en el ámbito serio de lo ya queda oculto.

Es difícil abrirse a estos tiempos que dejan
resonar a los gestos tanto tiempo tan nimios,
a los falsos deseos que ya anuncian fracaso
de lo más refutable en un hueco juicioso.

Siempre, el escape de esa cara corriente
suele ser un propósito de incontables canciones,
de difíciles juegos que terminan en tablas,
y agradecen muy mucho un ligero armisticio
de las almas que luchan sin saber su destino

martes, 19 de abril de 2011

DANIEL

No era muy temprano y me he preguntado:
¿Habrá trabajado hoy el cartero?
¿Habrá realizado esa función tan deseada
En otros tiempos?

Ya sé que Daniel no espera hoy carta
Ni anuncio que haga breve su existencia
Tan denostada por sus vecinos.

Daniel lleva tiempo solo y sin queja;
No ha desesperado de los días porque
Ha descubierto que es fuerte y macizo
como una vieja roca…

No quiere decir nada a sus amigos,
Gritarían demasiado, dice él;
anunciarían excesiva ruina
En lo que apenas merece la pena.

Daniel es un tipo estupendo, pero tímido
En las relaciones que le afectan y se siente herido;
Ha preferido mantener el silencio para no herir
A los suyos, a los otros, a nadie…

Daniel sigue siendo un tipo serio.
Es su fortaleza.

viernes, 8 de abril de 2011

Sensatez

Amigos recónditos:
hoy no no voy a hablar de nadie,
de nada pienso esconder lo más nimio,
nada pienso hablar de nadie.

Dicho así, parece una nimiedad
o la ley de la selva mejor diagnosticada;
de cualquiera de las maneras es una justificación
mordida.

He pensado si la locura ha acudido
a las mentes de mis otros sin saberlo,
sin puntos, ni comas.

Dulcemente, he reconocido sinceramente
que se trataba del mundo,
de las otras cosas que veo en la ventana de enfrente,
en las de enfrente otras ventanas.

Sí, amigo irreconocible
es un síntoma de la desfachatez, de la locura
escondida bajo tus pies.

martes, 15 de marzo de 2011

El furor del tiempo

Me habría hecho falta, una vez más, otra vida,
Porque el sol irrumpe brutalmente por el este
Y no hay jornada que no se haga fugaz, huidiza,
Desordenadamente efímera en las pocas horas
Que, expeditivamente, resbalan en el día.

Crees que el rayo no muere en el oeste,
Y esbozas una sonrisa infantil que argumente
El engaño más incuestionable y axiomático:
La supuesta dulzura de lo zanjado y más metódico.

¡No todo es consumación y término! exclamas frugalmente,
Para hacer una pirueta a lo irrevocable,
A lo fastidiosamente inoportuno, improcedente.
Calmas tu cólera y tu fiereza y te vuelves sumiso y manejable :
Es el obligado reposo del guerrero que sólo obtendría una victoria
Irreparablemente pírrica, en este asunto desastrosamente serio.

martes, 11 de enero de 2011

El enseñante

Hoy he vuelto a insistir en las horas amargas
de los hombres que ocupan el espacio más nimio,
de la gente insidiosa que refleja su alma,
y desea,vehemente,una cierta ignorancia,
ignorada por todos, recubierta de magia.

El asunto era, entonces, una vieja fragancia
de sutiles historias, todas llenas de engaño,
bien cubiertas de fases, de naranjas y leños;

Lo continuo existía por su propia ignominia,
su deseo irrefrenable era pura jactancia,
ejercicios sufrían un ligero desprecio;
resultados imposibles,insufribles desprecios.

Algoritmos inútiles eran puro reflejo
de difíciles cuentas, de incógnitos besos;
de esos versos inútiles que ya encumbran al sexo.

Y fue entonces cuando hicimos
del amor un gran verso,
del desierto una nube, bien rellena de besos.

Y acabóse la insignia que teníamos en el pecho,
nos dijeron, por tanto, que era fatuo el intento
de llevar a tu vida un pequeño deseo.

Rectificantes muy cultos, despreciaron el gesto,
y una nube encarnada, destrozó nuestros huesos.
Publicado por José Mª en 07:04 0 comentarios

martes, 7 de diciembre de 2010

Puente de la inmaculada de 2010

( Dedicado a mi amigo Paco, que intentaba
viajar a las bellas costas de Cádiz)





Mis vacaciones, en este puente de diciembre,
es augurar sol,
sentir nostalgia de paisajes lejanos,
limitar a las nubes en su furia
y dejar correr a las aguas en su deseo.

El tiempo atormentado por las frustaciones
se muestra a la seis, generoso.
Indica aquello que debe augurar sin razones,
y se hace dócil con la vuelta al penoso trabajo.

¡El tiempo es siempre un límite!

La presencia es una osadía;
la de los jóvenes, la de los viudos,
la de la gente que intuye luces de colores
navideños.

En la puerta de los milagros,
esperaré a que esta lluvia odiosa se aleje;
a que sientas lo mismo que yo,
y que estas nubes tan negras que vislumbro en lo lejano,
sean dulces cúmulos que me hagan soñar

martes, 23 de noviembre de 2010

Marina

Esperando que el velero se marchara,
las pocas bocas que al viento se escuchaban
eran viejas quejas lastimeras,
antiguos deseos incomprendidos
de olas de la mar o la desidia.

La suave luz de aquella tarde mortecina,
señalaba muy serios caminos de destino,
asumía la herencia de la mar,
la severa justicia de los barcos
que otrora seriamente se escondiera
amenazando al marino más intrépido.

Un horizonte muy lampiño no dejaba de mirar
a nuestros ojos,
indicando con aspecto vehemente
el tremendo peligro, la sola excusa
de las almas que, arrojadas,
se internaban en las aguas más profundas.

Desde la ventana, un áspero sopor me consumía
contemplando las aguas tan azules.
Mi visión quizá ya fuera muy inocente,
o quizá ya equívoca en este tiempo.

Suspiré ,aliñando con mis dedos,
a una vieja pipa de marino
que ya soplaba sus más recónditos deseos;
y me quedé volcado en las alturas
como quien vive una vida de aventura.

domingo, 14 de noviembre de 2010

La mirada de los libros

Ahora los libros descansan tranquilamente
en los anaqueles de la casa.
No se imaginan la luna oscura.

Enseñan sus lomos y escupen un título que dice:
" Lo bello y lo triste", " Ultimas tardes con Teresa" o
" Ana Karenina".
Y permanecen impávidos y serios.

Nunca les hago preguntas, pues me ignoran.
mas ellos conocen mi mirada,
que nunca es inquisitiva, y me dejan
acariciarlos,presumirle y , en la noche, despreciarlos.

Entienden que, con la luz del sol,
todo serán letras difusas en estos ojos
de ya vieja mirada,
que sólo saben descifrar el misterio de sus páginas